miércoles, 14 de diciembre de 2011


¿Por qué no se cumplen las normas?

Todos los días se publican normas legales en El Peruano, que en principio, se entienden conocidas por todos. Sin embargo ni las “más conocidas” se cumplen.

¿Qué es lo que sucede?, ¿Acaso no son suficientes?, ¿Acaso son demasiadas?

Hace unas semanas, intercambiando ideas con un colega y amigo, llegué a la conclusión que las normas no se cumple por las siguientes tres razones: i) Desconocimiento de la norma, ii) No entendimiento de la norma y iii) Percepción de falta de control y fiscalización.

Seamos realistas, ¿cuántos de nosotros revisamos El Peruano religiosamente, incluyendo domingos y feriados? Mea culpa, ni por sesgo profesional logro convertir la revisión de El Peruano en un hábito saludable.

Lógicamente, es necesaria la presunción de que todos conocemos las normas, pues caso contrario, más de uno encontraríamos excusas y justificaciones, ante incumplimientos a las normas, y en resumen, sería un caos total.

La segunda razón y la más preocupante desde mi punto de vista, es el no entender la norma. Habiendo superado el primer obstáculo, el de conocer la norma, nos encontramos frente a un problema mayor. ¿Acaso entendemos el porqué de la norma, para qué sirve, por qué es importante cumplirla, cuál es el bien jurídico que se protege y por qué se protege?

Algunos pensaran, cómo está eso que no entienden las normas, por favor! Pero lamentablemente es cierto.

Como muchos, preferiría que "Papá Estado" no me trate como puberta (palabra correcta púber), y que tenga realmente libertad. Que cuando inicie un negocio, solo "avise" que lo estoy haciendo y punto. Sería un éxito, que solo tengamos que presentar una simple declaración jurada que cumplimos todos los requisitos exigidos para el giro del negocio o actividad. ¿Qué se lograría con eso?... que los costos económicos (derivados de trámites administrativos) sean prácticamente inexistentes, al menos en el momento de iniciar la actividad[1].

Pero la verdad, es que la mayoría no tenemos interiorizado porque son necesarias las cosas, entonces no las cumplimos, entonces suceden tragedias como Mesa Redonda y Utopía, por recordar algunas, que reafirman que aun debemos ser tratados como “pubertos”.

No sabemos por qué, solo sabemos que lo tenemos que cumplir. Y en qué nos sirve, respuesta correcta: no sabemos.

Y finalmente tenemos la tercera razón, que obedece a un previo análisis costo-beneficio del cumplimiento de la norma. Los que están en este grupo, son personas conocedoras de las normas, que además tienen el privilegio de entenderlas y que poseen una capacidad intelectual que les permite hacer un rápido (o a veces no tan rápido) análisis sobre en cuál escenario obtiene un mayor beneficio, acaso en el que cumplen la norma, o por el contrario el no cumplirla y ser “ampayado” representa una probabilidad mínima, por lo que vale la pena arriesgarse y no cumplir.

Y es que, si en la mente está, que es posible que te fiscalicen, pero es improbable; el incumplimiento es siempre una opción humana.

Ahora, todo esto en un ejemplo: Luz Roja – Paré

Domingo en la madrugada, dos accidentes han sido reportados a la policía. En la cruce de la Av. Las Palmeras y Javier Prado ha ocurrido un choque. Al parecer el auto azul se pasó la luz roja. Tanto el conductor como el pasajero del vehículo salieron ilesos. Por desgracia, no tuvieron la misma suerte los ocupantes del otro vehículo, los cuales fallecieron a causa del accidente.

Una reportera pregunta al pasajero ¿por qué se pasaron la luz roja?, y el pasajero responde que él no sabe manejar, que no sabía que a esa hora en rojo se tenía que parar. La reportera indignada, increpa al chofer, y mortificada le reclama ¿por qué se pasó la luz roja?. El chofer aún en shock, solo atina a decir, que quiere regresar el tiempo atrás, que él no pensaba que eso podía pasar, qué otras veces lo ha hecho, pues el siempre agarra esa ruta a esa hora, y nunca paso nada. No logra entender, cómo él ha matado a esas personas.

En simultáneo, los bomberos llegan a la intersección de la Av. Alameda de El Corregidor y Raúl Ferrero, tremendo choque, con muertos y heridos. ¿Qué pasó? El universitario bien, venia bajando el cerro en su camioneta y como no divisó la patrulla policial estacionada en el grifo, y como estaba cansado, quería llegar ya a su casa, era una hora poco transitada, y además no había tomada nada; pues se pasó el semáforo en rojo, con tal la otra vez lo hizo, por las mismas razones, y no paso nada.  Si no está la patrulla, no hay papeleta. Esta vez, su análisis falló y el costo ha sido mayor en creces que el beneficio.

Me queda claro, que no son las únicas razones por las que no se cumplen las normas (tenemos otras como: barreras burocráticas, exigencias costosas, requisitos imposibles, ilegalidad de las normas, etc.), pero se podría comenzar por algo.



[1] "Mejora Normativa y reducción de Cargas Administrativas”. Dolor Canals Amettler.

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